La Orden

La Orden de las hermanas pobres de santa Clara nace de la inspiración recibida por san Francisco de Asís del que santa Clara se consideró “su plantita” : “Nuestra Forma de Vida es ésta: guardar el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, viviendo en obediencia, sin propio y en castidad” (Regla I,2). Santa Clara redactó la Regla, la primera compuesta por una mujer, que fue aprobada el 9 de agosto de 1253 por el Papa Inocencio IV. Clara murió con la Regla en las manos dos días después.

Nuestra vida consiste en contemplar a Nuestro Señor Jesucristo, Pobre y Crucificado, uniéndonos a Él a través de la vida de oración, fraternidad y trabajo: “Fija tu mente en el espejo de la Eternidad, fija tu alma en el esplendor de la Gloria, fija tu corazón en la figura de la Divina Sustancia, y transfórmate toda entera, por la contemplación, en imagen de su Divinidad” (3 Cta).